Un día normal
Se levantó temprano en la mañana, para hacer la rutina de todos los días, bañarse y vestirse con miles de prendas porque al lugar donde se dirigia se encontraba cerca del mar por lo cuál Neptuno se encargaba que la ciudad estuviera más fría de lo que debía ser. Tomó tranquilamente su leche con chocolate, se lavó los dientes , pesco su mochila y le dijo a su familia: “Me voy nos vemos” y ha lo lejos escucho una voz masculina que decía: “ Cuídate hija…”, ella solo asintió.
Fue caminando por las mismas calles que recorría todos los días mirando el cielo, pensando Hoy va llover… y sí estaba en lo cierto, la verdad es que el cielo emanaba un color grisaceo con grandes nubes que pedían a gritos dejar caer el agua que ya no podían sostener. Llegó al paradero tomó el bus, al entrar vio un montón de gente, las cuales ocupaban la mayoría de los asientos, pero de pronto encontró el lugar perfecto un rincón cercano a la ventana, ya que ha ella le encantaba ver el paisaje, se sentó prendió su mp3 y empezó a escuchar, mientras se encontraba profundizada en la música pensaba ¿qué estara haciendo?, ¿se habrá levantado ya?, al llegar a la estación donde tomaba el metro para ir a donde menos quería ir ese día... la univesidad, si estaba cansada no quería viajar tan temprano y quería tiempo para poder dormir y flojear, empezó a sumergirse más y más en sus pensamientos que no se dio cuenta que el cielo dio el aviso, una gota cayó tiernamente en su mejilla, ella miró al cielo las nubes ahora por fin respiraban se habían liberado de esa presión, ella solo pudo pensar menos mal que traje un paraguas, se fijo en la gente que empezba a buscar un refugio para no empeparse, pero su mirada se uqedó en un punto fijo, algo que la impacto, la persona que menos se esperaba encontrar, ese hombre, moreno, con cabellos azabaches y revueltos, con su chaqueta que ha ella le encantaba ver en él , con esa mirada que la derretía, y que hacía que su corazón latiera a mil por hora, sí era el hombre de su vida, al hombre que le entregó su corazón, la estaba esperando en la estación para irse juntos en el tren. Desde ese momento supo que ese día no iba a hacer un día cualquiera…
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Una chica enamorada
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